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TRAUMATISMOS TORÁCICOS.

 

Importancia.

 

Son graves y frecuentes: accidentes de tráfico, caídas de altura, golpes directos, heridas por arma blanca o de fuego, asta de toro, etc.….

Suponen la primera causa de muerte en menores de 40 años. El 25% de los fallecimientos en las primeras horas tras el traumatismo se debe en realidad a lesiones torácicas, interviniendo éstas en el éxitus en la mitad de los casos. Además, en los traumatismos de alta energía, con frecuencia se asocian a lesiones graves craneoencefálicas o abdominales. Casi todas las lesiones que concurren en un traumatismo torácico pueden producir insuficiencia respiratoria grave.

 

Clasificación.

 

1.-Lesiones parietales.

 

A.-Traumatismos torácicos cerrados.

 

*Fracturas costales: es la lesión más frecuente en los traumatismos torácicos. Son raras en niños porque son más elásticos. Producen dolor intenso que aumenta con la palpación y los movimientos respiratorios. En principio se valoran correctamente con radiografías simples de tórax. La analgesia es muy importante para poder respirar sin dificultad y no retener secreciones que se pueden infectar. Hay que tener precaución especial con las fracturas de las costillas superiores, ya que indican un traumatismo muy intenso, y también con las de las inferiores, ya que protegen órganos abdominales como el hígado, el bazo o los riñones. En ocasiones se producen múltiples fracturas con varios focos en cada costilla, lo que conduce a inestabilidad de la pared torácica; es lo que se denomina volet costal. Si no se estabiliza por si mismo o incluso con ventilación mecánica puede ser necesaria una intervención quirúrgica y realizar ostesíntesis costal con placas o agujas metálicas.

 

*Fracturas de esternón: se observan en la radiología lateral del tórax. Debe valorarse que la existencia de contusión miocárdica (con analítica y electrocardiograma) o de lesiones en las vértebras dorsales.

 

B.-Traumatismos torácicos abiertos.

 

Pueden ser perforantes (con orificio de entrada y salida) o penetrantes (solo con orificio de entrada). Si la lesión en la pared torácica es suficientemente grande, se comunica la cavidad pleural con la atmósfera, entrando y saliendo aire a través de la herida (traumatopnea), lo que ocasiona una grave alteración respiratoria y hemodinámica.

 

2.-Lesiones pleuropulmonares.

 

A.-Neumotórax.

 

Es un acúmulo de aire en la cavidad pleural, dificultando la ventilación pulmonar y a veces, cuando es muy grande o a tensión, incluso el retorno venoso al corazón. Puede producirse por lesión en el pulmón o en la vía aérea mayor como la tráquea y los bronquios o incluso por perforación del esófago. El diagnóstico es sencillo con radiología simple de tórax y su tratamiento inicial es la colocación de un drenaje torácico bajo anestesia local.

 

B.-Hemotórax.

 

Es una colección de sangre en la cavidad pleural por hemorragia desde vasos de la pared torácica, el mediastino o el pulmón. Inicialmente debe drenarse con un tubo de tórax y en función de la cantidad de sangre drenada y de su ritmo de salida puede estar indicada la revisión quirúrgica.

 

C.-Lesiones pulmonares.

Se pueden producir rotura, laceración o contusión (más frecuentemente). La mayoría curan con tratamiento conservador antiinflamatorio y antibiótico.

 

3.-Lesiones mediastínicas.

 

A.-Lesiones de tráquea y bronquios.

 

El 80% se localizan en la proximidad de la bifurcación de los dos bronquios principales (carina traqueal). Pueden asociarse a otras lesiones como neumotórax o hemotórax, ya que se producen en traumatismos muy violentos. El diagnóstico se hace con broncoscopia y TAC, y el tratamiento es la reparación quirúrgica.

 

B.-Lesiones cardiacas.

 

La contusión miocárdica puede manifestarse clínica y electrocardiográficamente como isquemia (falta de riego) miocárdica o arritmias. Se observa en graves traumatismos. Pueden asociarse también roturas de válvulas cardíacas o del pericardio.

Las heridas en el corazón frecuentemente son fatales porque provocan hemopericardio (acúmulo de sangre en el saco que envuelve el órgano) y taponamiento cardíaco.

 

C.-Lesiones de la aorta.

 

Se observan en traumatismos de alta energía, como caídas de altura o accidentes de tráfico. Se produce con mayor frecuencia en la salida de la arteria subclavia izquierda, y en segundo lugar donde se unen la aorta y el corazón.

 

Bibliografía.

 

Normativa sobre diagnóstico y tratamiento de los traumatismos torácicos. Jorge Freixinet Gilart.  Helena Hernández Rodríguez.  Primitivo Martínez Vallina.  Ramón Moreno Balsalobre.  Pedro Rodríguez Suárez. Arch Bronconeumol 2011;47:41-9.

 

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Cardiac and pulmonary injury. Velamos G, Butt M. Eur J Trauma Emerg Surg 2008:4:327-37.

 

Traumatismos Torácicos. Duque Jl, Castanedo M, Diez A. PAR 1994; 132:11-30.